El Amor Conyugal (1.1)

En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Iniciamos este Tema poniéndonos nuevamente en las manos de Dios, revestidos de su Espíritu Santo para que nos ayude a transmitir su mensaje.

En el Tema”0” anterior expusimos estas 2 citas bíblicas como los pilares fundamentales y las pruebas fehacientes de que Dios Nuestro Señor tuvo la gran idea de crear el Matrimonio.

Y no es casualidad y por mucho de que el Matrimonio entre un Hombre y una Mujer haya sido creado en el principio de los tiempos, antecediendo a cualquier otra idea mundana descabellada.

Para ir entrando en materia de lo que significa el Amor Conyugal, les contaremos una historia real.

“Ya entrado en años y con 3 hijos en la Universidad y uno en la primaria, me quedé sin trabajo. En ocasiones anteriores, tardaba de 6 a 8 semanas en encontrar un mejor trabajo. Esta vez se superó este tiempo. Confiado en Dios, mi rutina diaria era buscar chamba en el internet, en el periódico o llevando mi Hoja de Vida a las empresas que solicitaban personal.

Aunque se racionaron los gastos a lo mas necesario, de todos modos, el dinero ahorrado se fue terminando. Mas semanas transcurridas, menos dinero para subsistir.

Mi Esposa algo intuyó, porque se puso a crear algunos muñecos de felpa para vender y ayudarme con los gastos. Diariamente la veía haciendo sus creaciones y como que ambos evitábamos tocar el tema de qué haríamos en caso de que se terminaran los recursos.

Ya en otras ocasiones había pedido dinero prestado, pero mientras lo pudiéramos evitar, esa sería la última posibilidad.

En varias ocasiones presencié cuando mi Esposa regresaba después de aventurarse a ofrecer su valiosa mercancía: desanimada, triste, cansada, aunque ella trataba de disimularlo, pues no había vendido nada. Después de esto, atiné a acompañarla sin imaginar el calvario que experimentaba para obtener un lugar en la plaza. Tenía que rogar a los encargados y hasta cierto punto recibir humillaciones y menosprecios, aunque después de un buen rato le otorgaban por un precio, un pequeño lugar para vender. Y así era siempre, pero Ella soportaba todo eso con la ilusión de poder vender algo y así ayudar con los gastos que ya empezaban a abrumarnos.

Pensé para mis adentros, ¿con qué se paga todo ese Amor? ¿Con qué se paga todo ese sacrificio? ¿Qué induce a una Esposa a demostrar con hechos lo que siente por su Familia? Esto no merece otro nombre más que Amor Verdadero y Auténtico.

Un Amor callado que dice mucho, un Amor que no promete, sino que actúa. Esta clase de Amor, ¿Lo conocen los recién casados? Probablemente sí, pero no basta con conocer, sino que lo tienen que vivir para afianzar su relación.

Les puedo asegurar que Dios Nuestro Señor nunca nos abandonó, siempre estuvo con nosotros. Nuestra Fe de que todo se iba a arreglar satisfactoriamente nunca desfalleció. Prueba de ello fue que un fin de semana, después de que mi Esposa no volvió a vender nada, con los últimos pesos que traía en mí bolsa, nos dimos el gusto reprimido de comprar un pollo asado para comer en Familia.

Y al día siguiente con la barriga aún llena por el opíparo banquete, me llaman de una empresa para ofrecerme un buen trabajo. Sobra decir que lo acepté, agradeciendo infinitamente a Dios por ello”.

¡Que Dios todopoderoso te bendiga a Ti y a tu pareja!

Señor Jesucristo, hemos pasado mucho tiempo sin confiar en Ti, pero hoy queremos decirte que eres nuestro único Dios y ponemos en Ti nuestra esperanza.

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