Sexualidad Conyugal (15.3)

En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

En el Tema #14 anterior “Áreas de Oportunidad” se analizaron las diferencias que distinguen al Hombre y a la Mujer. Desde una perspectiva de Aceptación y Comprensión de esas diferencias, con miras a descubrir más allá del comportamiento exterior, todas aquellas “Compatibilidades o Cosas en Común”, como compensación de las diferencias inherentes. Se recomienda darle una releída para entender mejor este tema de la Sexualidad.

C.I.C. # 2332: “La Sexualidad abraza todos los aspectos de la persona humana, en la unidad de su Cuerpo y de su Alma. Concierne particularmente a la afectividad, a la capacidad de amar y de procrear y, de manera más general, a la aptitud para establecer vínculos de comunión con otro”.

C.I.C. # 2362: “Los actos con los que los Esposos se unen íntima y castamente entre sí son honestos y dignos, y, realizados de modo verdaderamente humano, significan y fomentan la recíproca donación, con la que se enriquecen mutuamente con alegría y gratitud. La Sexualidad es fuente de alegría y de agrado:

El Creador… estableció que en esta función los Esposos experimentasen un placer y una satisfacción del Cuerpo y del Espíritu. Por tanto, los Esposos no hacen nada malo procurando este placer y gozando de él. Aceptan lo que el Creador les ha destinado. Sin embargo, los Esposos deben saber mantenerse en los límites de una justa moderación (Pío XII, discurso 29 octubre 1951).

En este punto, queremos resaltar esa importante Advertencia “entre líneas” que viene implícita en la última línea del numeral anterior, refiriéndose al placer sexual: “Los Esposos deben saber mantenerse en los límites de una justa moderación”.

Desafortunadamente conocemos casos y al parecer son más comunes de lo que pensamos, en los que el Hombre y/o la Mujer normales se vuelven promiscuos al rebasar esa “Justa Moderación” necesaria en la “Sexualidad y Amor Conyugal”.

En casos extremos reales que nos constan, el Hombre se pervierte hasta tal nivel de “Promiscuidad”, que adquiere un comportamiento homosexual.

Hombre y Mujer Comprometidos: Quiera Dios Nuestro Señor que no desoigan todo lo que lean y aprendan acerca de la Sexualidad. Si algún tema vale mucho la pena aprender y asimilar debidamente es este: “La Sexualidad Conyugal”. El alcance de este Curso de Formación no es tan extenso como quisiéramos, por lo que los instamos a que lean bastante acerca de este Tema en el Catecismo de la Iglesia Católica y en cualquier Lectura afín constructiva que consigan.

Nunca estará demás todo lo que puedan aprender acerca de este Tema, ya que es por donde inician la mayoría de los problemas que tiene las parejas.

¡Démosle a Dios profundas gracias por habernos creado tal y como somos!

¡Que Dios todopoderoso te bendiga a Ti y a tu pareja!

Señor Jesús, Padre Misericordioso, te consagro mi Vida, mi Matrimonio, mi Cónyuge, mi Familia, tómanos de tu mano bendita y nunca nos sueltes, estamos seguros de que contigo como Padre, nada podemos temer. Por nuestra parte haremos lo que tengamos que hacer para permanecer en tu Gracia.

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