Transformación (17.1)

En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Después de haber conocido una gran cantidad de Matrimonios en crisis por diferentes causas, nos dimos a la tarea de investigar qué era lo que les había sucedido.

La gran pregunta es: ¿Que pasó entre la etapa inicial donde prácticamente «Esos labios mataban a besos» y la etapa en que ya se maldecían «ojalá que te mueras y te vayas al infierno»?

Obviamente hubo una desenfrenada “Transformación” de ambos, Esposo y Esposa Comprometidos.

Estas frases fueron sacadas del texto de 2 canciones, muy populares en su tiempo. Las cuales en pocas palabras expresan claramente lo que hay en una “Etapa inicial” y en una “Etapa final” de una relación amorosa:

–El “Comportamiento inicial”, sin lugar a dudas está lleno de Amor, mensajes, flores, detalles, llamadas, visitas, labios que mataban a besos, promesas, risas, paseos, momentos inolvidables, ternura, fusión de cuerpos, entrega plena, grandes ilusiones, calor.

–Mas sin embargo después de la indeseable “Transformación”, el “Comportamiento final” está lleno de odio, olvido, indiferencia, insultos, malos deseos, malos tratos, humillaciones, penas, dolor, deseos de lastimar, llanto, engaños, tormentos, sufrimiento, daños de todo tipo.

Primero que nada asegurarles que esta “Transformación” a lo negativo y dañino, no tiene por qué ocurrir. Lo ideal es que la relación Matrimonial se mantenga siempre en las experiencias de la “Etapa inicial” descrita, pero eso sí con una “Trascendencia” a etapas Emocionales y Espirituales más plenas y placenteras.

Pero en el caso de que esta indeseable “Transformación” tienda a ocurrir, esto NO sucede de la noche a la mañana, por lo general se lleva tiempo y pasa por varias etapas, las cuales están llenas de “Focos Rojos”, los cuales ya nos encargaremos de describir ampliamente y ayudarles a que sean detectados muy a tiempo, antes de que crezcan y causen un daño mayor, irreversible e irreparable.

Mención aparte merece aclarar que ya desde el Noviazgo es muy necesario atender a estos “Focos Rojos”, ya que de no ser detectados, las probabilidades de que aparezcan en el Matrimonio estarán muy latentes.

Hombre y Mujer Comprometidos: de inicio Dios Nuestro Señor nos pide a los Esposos, en nuestro papel de “Cabezas de la Familia” que seamos Comprensivos con nuestras Esposas, dada su condición de “Corazones de la Familia”. Aunque ambos somos corresponsables de que la relación Matrimonial vaya por el camino correcto.

¡Un nuevo día y como pareja una nueva oportunidad para salir victoriosos de los afanes adversos!

¡Que Dios todopoderoso te bendiga a Ti y a tu pareja!

Señor Jesús y Padre Nuestro, te consagro nuestra Vida Matrimonial, permíteme hacer uso de mi Madurez para que de mi boca salgan solo expresiones de Amor para mi Cónyuge y que todo mi cuerpo sea un refugio digno para recibir cuantas veces sea necesario a mi Cónyuge para reconfortarlo(a) y poder seguir juntos en la lucha diaria.

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