Transformación (17.9)

En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

La Disolución de la Unidad. Es otra consecuencia importante de los Distanciamientos en el Matrimonio.

1–La Unidad del Matrimonio es una parte importante del Diseño que hizo Dios Nuestro Señor, como lo vemos plasmado en la cita bíblica siguiente:

San Mateo 19, 5-6: Y dijo: «Por eso, el Hombre dejará a su Padre y a su Madre para unirse a su Esposa, y los dos serán como una sola persona. Así que ya no son dos, sino uno solo. De modo que  el Hombre no debe separar lo que Dios ha unido”. Esta es palabra de Dios.

Esto sucede desde el instante mismo que el Hombre desposa a su Mujer.

2–Ambos Cónyuges confirman de viva voz la Indisolubilidad de esta Unión en los Votos del Matrimonio al afirmar: “Te acepto a ti, como mi Esposo(a) y prometo serte FIEL en lo próspero y en lo adverso, en la salud y en la enfermedad, y amarte y respetarte todos los días de mi Vida, hasta que la muerte nos separe”.

O sea que prometen permanecer UNIDOS a pesar de todo lo que pudiera suceder.

3–Igualmente en este “Curso de Formación para Comprometidos” hemos resaltado la propuesta de que los Cónyuges sean y actúen como “Un tremendo equipo vencedor”.

Independientemente de que alguien del equipo falle, la Unión del equipo debe permanecer a pesar de esa falla, y el apoyo incondicional del otro Cónyuge no se debe hacer esperar ni escatimar. “Es lo que se llama un equipo Corresponsable”.

Y si hablamos de “Perdón y Reconciliación” con mucha mayor razón se debe actuar presurosos para brindarlos sin reservas.

Los signos de “La Verdadera Unidad Matrimonial” son:

–La conciencia de que se ha de construir la Unidad Matrimonial y no el orgullo personal y las propias razones.

–El esfuerzo de pensar y actuar en términos de «nosotros» y no del «yo».

–La convicción de ser dos compañeros que trabajan juntos por la misma causa.

–La constante atención hacia un estilo de Vida que ya no es mi estilo o el tuyo, sino el de ambos, y que tiene sus raíces en un Amor Espiritual.

Hombre y Mujer Comprometidos: Una Familia Sana no es ni excesivo bienestar material, ni una excesiva sexualidad de los Padres, ni unos hijos guapos, ni una casa amplia. Sólo se requiere buena voluntad para solucionar con toda honradez todas las desavenencias. Y de preferencia antes de que los problemas crezcan.

¡Un nuevo día y como pareja una nueva oportunidad para salir victoriosos de los afanes adversos!

¡Que Dios todopoderoso te bendiga a Ti y a tu pareja!

Señor Jesús y Padre Nuestro, te consagro nuestra Vida Matrimonial, permíteme hacer uso de mi Madurez para que de mi boca salgan solo expresiones de Amor para mi Cónyuge y que todo mi cuerpo sea un refugio digno para recibir cuantas veces sea necesario a mi Cónyuge para reconfortarlo(a) y poder seguir juntos en la lucha diaria.

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