Los Falsos Ídolos y el Pecado (2.7)

En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

El Papa Juan Pablo II se refiere a que la mayor parte del tiempo creemos y actuamos como si tuviéramos la existencia asegurada y fuéramos a vivir 100 años. Y es por eso que le damos “rienda suelta” al “disfrute corporal en exceso”. En estas circunstancias predominan los sentimientos.

Y eso no es real. La realidad es que nadie tenemos la vida comprada. Tenemos fecha de caducidad. En cualquier momento pudiéramos dejar de existir, y será el momento de rendir cuentas al Creador.

Existe una cita Bíblica  que nos ilustra esta situación, San Mateo 24, 36: “Nadie sabe el día y la hora, ni aún los ángeles del cielo, ni el Hijo. Solamente lo sabe el Padre”. Esta es palabra de Dios.

Por lo tanto hagamos que predomine la Voluntad y la Inteligencia, y elijamos vivir en estado de gracia que es lo agradable a Dios y lo que nos evita la gran mayoría de los problemas.

Comentábamos en una lección anterior que las bases de la publicidad del mundo moderno, se basa en los 7 pecados capitales, cada uno de ellos obedece a algunos ídolos muy arraigados, la práctica de los cuales derivará en consecuencias y problemas:

Gula:             Ídolo = comida y bebida en exceso

Consecuencia = enfermedades, mala apariencia, inmovilidad

Avaricia:        Ídolo = dinero, engaño

Consecuencia = materialismo, egoísmo, enemistad, vida vacía

Lujuria:         Ídolo = sexo desordenado

Consecuencia = enfermedades venéreas, desviaciones sexuales

Envidia:         Ídolo = crítica destructiva, chisme, intriga

Consecuencia = insatisfacción eterna, enfermedades nerviosas, inseguridad

Ira:                 Ídolo = malhumor desordenado

Consecuencia = aislamiento, enemistad, enfermedades nerviosas, odio

Pereza:          Ídolo = Ociosidad

Consecuencia = sedentarismo, enfermedades, ignorancia, pobreza

Soberbia:      Ídolo = Prepotencia, poder

Consecuencia = enemistad, aislamiento, hipocresía, odio

Por donde quiera que lo veamos, no existe nada bueno o rescatable de estos comportamientos obsesivos.

En especial para los avariciosos, y soberbios hay una cita Bíblica que los invita a reflexionar: San Mateo 16, 26: “¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo, si pierde su alma?”. Esta es palabra de Dios.

Ya en otra ocasión hablaremos de como contrarrestar estos comportamientos, nos referimos a la práctica de la adquisición de las virtudes por medio de la Voluntad y la Inteligencia. Lo que promoverá obtener el Amor Conyugal en nuestra Vida Matrimonial. Que es lo opuesto a practicar el “disfrute corporal en exceso”.

¡Que Dios todopoderoso te bendiga a Ti y a tu pareja!

Señor Jesucristo, enséñanos a ser productivos con el tiempo que pasamos con nuestra pareja, que nuestros espacios y tiempo compartidos sean de calidad, queremos aprovechar cada día, cada hora y cada minuto y hacerlos que cuenten, como tiempo realmente disfrutado.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.