Fiel en la Prosperidad (5.2)

En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Como se habrán dado cuenta, se desarrollará este tema de una manera particular, desligado del resto de los Votos del Matrimonio completos, para tratarlo más a fondo.

Pensemos un poco y analicemos lo siguiente:

–¿Sera común la historia de una pareja con una Vida muy Próspera, en la cual uno de los cónyuges, o a veces los Dos, traicionan a su pareja con otra persona?

Porque la Prosperidad en el Matrimonio NO asegura que exista la Fidelidad entre los cónyuges. Dijimos que la Prosperidad es el estado económico y social, satisfactorio y favorable.

Luego entonces en un Matrimonio Próspero no faltará nada material, habrá lujos y comodidades, y abundancia en el vestir, comer y divertirse. Exteriormente sus casas, pertenencias y personas estarán siempre impecables.

En un Matrimonio Próspero, existen los recursos suficientes para salir triunfantes por encima de los problemas y la adversidad, sin mucho batallar.

Surge entonces la pregunta: ¿Por qué entonces existe la Infidelidad entre los cónyuges de ese Matrimonio Próspero? ¿Por qué aparte de traicionarse, se mienten, se engañan y a veces se abandonan?

Una razón, que tal vez sea la más importante, es que el Matrimonio Próspero tendrá que enfrentar más tentaciones que el resto de los terrícolas mortales.

Tentaciones del tipo sexual y sentimental, quienes de manera muy insistente y provocativa, tratarán de obtener una tajada del opíparo pastel.

Pero como sabrán la solución es sencilla: invitemos a Jesucristo Nuestro Señor a nuestra Vida Matrimonial y Él nos ayudará a vencer a las tentaciones. Él nos lo dejó como una oración infalible del Padre Nuestro, de la cual tomamos el fragmento que dice, San Mateo 6, 13: “Y no nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del maligno”. Esta es palabra de Dios.

Daniel 4, 24: “Por tanto, siga su Majestad este consejo mío: actúe con rectitud y no peque más; ponga fin a sus maldades y ocúpese de ayudar a los pobres. Tal vez así pueda su Majestad seguir viviendo en paz y prosperidad”. Esta es palabra de Dios.

Dios Nuestro Señor nos pide que le demos un vuelco al uso de nuestra Prosperidad.

Entonces obtendremos todo: a Jesucristo Nuestro Señor en medio de nuestra Vida Matrimonial Próspera. Hagamos la prueba y veremos que sí se puede.

¡Que Dios todopoderoso te bendiga a Ti y tu pareja!

Señor Jesucristo, gracias te damos también por todo lo que no nos has dado, confiamos plenamente en Ti. Protégenos con tu sangre bendita de todo aquello que nos pueda dañar y ayúdanos a seguir predicando tu ejemplo a los demás.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.