Fiel en la Prosperidad (5.3)

En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

En la lección pasada hablábamos de como un estado próspero nos hace más propensos a  que las tentaciones del mundo moderno, nos sigan como abejas en un panal.

Esas tentaciones del tipo sexual y sentimental, quienes de manera muy insistente y provocativa, tratarán de que faltemos a nuestro Voto de Fidelidad en la Prosperidad.

–Este tipo de tentaciones del tipo sexual y sentimental, ¿a quién seguirán o elegirán más? ¿O aunque nosotros las busquemos y provoquemos?:

–¿A alguien que tenga dinero o a un mendigo?

–¿A alguien que se viste elegante o a un harapiento?

–¿A alguien que traiga un carro último modelo o a alguien con bicicleta?

–¿A alguien que acostumbre buenos restaurantes o a alguien que coma tacos en la calle?

–¿A alguien que sea exitoso o a alguien que no tenga “ni en que caerse muerto”?

Las respuestas son muy obvias. Nadie en su sano juicio, si puede elegir, elegiría rebajarse.

Dice un dicho popular que: “Dinero, mata carita”. O lo que es lo mismo que “las tentaciones del tipo sexual y sentimental” no elegirán nunca al guapo, sino al adinerado.

“””Existe la historia de un tipo casado que busco siempre la Prosperidad. Por un tiempo fue su afán de todos los días. Estuvo muy apasionado con cada uno de sus proyectos para obtener prosperidad:

1–Puso un gimnasio con aparatos de ejercicio,  pensando que sería buen negocio. No fue así, pues comprobó que a la gente no le gusta pagar por “trabajar”. Por “trabajar” haciendo fisicoculturismo sudando y sudando.

2–Animado por sus amigos que conocían sus historias, escribió un libro de sus experiencias paranormales, pensando que sería su primer “best seller” y su inicio como un escritor exitoso. No fue así, pues comprobó que los editores no buscan escritores de un solo libro y que a la gente no le gusta leer.

3–Después se apasionó por componer canciones románticas, para obtener regalías de las grabaciones, pensando que los cantantes famosos se iban a pelear por obtener sus composiciones para grabarlas. No fue así, pues comprobó que nadie se fija en desconocidos, aparte de que la piratería no paga regalías a los compositores.

Este tipo casado, después de tanto intento, tomo para sí una frase de una canción de ABBA que dice: “ya nada importa mucho, si puedo con sinceridad, saber que lo intenté”. Hoy vive felizmente casado con su Esposa, después de casi 30 años de Matrimonio.

Un día en la tranquilidad de su hogar, su Esposa le dijo: “Esposo, tú sabes que siempre oré para que tuvieras mucho éxito con tus proyectos, pero ¿sabes porque no tuviste éxito? ¡Porque si hubieras tenido éxito, Tú y Yo ya no estaríamos juntos!, pues te habrías visto envuelto en un Mundo próspero de tentaciones. A lo que Él contestó: “Tienes razón Esposa, Yo también ya lo había pensado, yo me conozco y Dios Nuestro Señor me conoce y estoy seguro que no habría salido adelante de ese Mundo que mencionas.

Hombre y Mujer Comprometidos, sigamos confiando en Dios, pues Él es el único que sabe lo que nos conviene, Él sabe por qué hace las cosas y Él nunca se equivoca”””

¡Que Dios todopoderoso te bendiga a Ti y tu pareja!

Señor Jesucristo, gracias te damos también por todo lo que no nos has dado, confiamos plenamente en Ti. Protégenos con tu sangre bendita de todo aquello que nos pueda dañar y ayúdanos a seguir predicando tu ejemplo a los demás.

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