Fiel en la Enfermedad (8.10)

En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Dice un dicho de la Sabiduría popular que: “Nadie tenemos la Vida comprada”, lo que significa que en este momento existimos, pero al siguiente segundo nadie nos asegura que existiremos.

Ya sea por causas de alguna enfermedad, por un accidente o por un fenómeno natural, pero nadie puede asegurar que al siguiente parpadeo, aun estaremos aquí.

–Una verdad aceptada por muchos es que: “La Vida es muy corta” y si lo reflexionamos un poco también estaremos de acuerdo que NO vale la pena vivirla con sentimientos negativos.

–En lo posible, botar de nuestra Vida: enojo, angustia, tristeza, envidia, maldad, pereza, odio, en fin todo lo malo que dependa de nuestra Mente Poderosa.

–En lo posible, arraigar en Nuestra Vida: alegría, entusiasmo, optimismo, bondad, Amor, Fe, en fin todo lo bueno que dependa de Nuestra Mente Poderosa.

En el ambiente Matrimonial y Conyugal que nos atañe, donde se da por hecho que lo forman un Esposo y una Esposa que se aman, esto cobra mayor importancia porque deberíamos estar en todo momento conscientes de nuestra Finitud.

Y como propuesta se recomienda que este cúmulo de comportamientos positivos los volquemos en nuestra pareja siempre que podamos.

Viene muy al caso mencionar otro de los “Postulados de Oro del Amor Verdadero” el cual dice así: ““Decir “por favor”, “gracias”, “lo siento”, “perdóname” y “te amo”, con constancia y oportunamente””.

La Vida real está llena de historias que muestran el arrepentimiento de alguno de los cónyuges, cuando su pareja ha dejado de existir. La frase más mencionada en estos casos es: “Si le hubiera….”,

–Si le hubiera dicho que lo(a) amaba.

–Si le hubiera acompañado donde me invitaba.

–Si le hubiera perdonado cuando me lo pidió.

–Si le hubiera hecho caso, solo un poco.

El “Hubiera” ya no existe. El presente, el hoy, el este momento, es el que señala la plenitud y esplendor de nuestras Facultades. Y para beneficio de nuestro Cónyuge:

–Nunca le escatimemos  nuestro Amor.

–Nunca le escatimemos  nuestro Perdón.

–Nunca le escatimemos  nuestro Tiempo.

En una palabra: “Nunca dejemos el Amor, el perdón y el Tiempo para más tarde, porque tal vez nunca lleguemos”

¡Que Dios todopoderoso te bendiga a Ti y a tu pareja!

Señor Jesucristo, permítenos encontrar el sentido que tiene el sufrir alguna enfermedad, permitida por Ti. Sabemos que todo tiene un propósito y un fin. Y sabemos también que si confiamos en Ti, nos ayudarás a recuperarnos, y quedar inclusive en mejores condiciones que antes.

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