Fiel en la Enfermedad (8.13)

En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

“La situación se pone más difícil si nuestra supervivencia depende de tan solo unos cuantos minutos o peor aún……….de unos cuantos segundos”.

Si alguna vez los seres humanos tomamos conciencia de nuestra Finitud, lo más cómodo será pensar que nos llegará la hora de rendir cuentas al Creador, ya con el peso de los años y por causa de alguna enfermedad propia de la edad y deseablemente sin tanta agonía ni sufrimiento. ¡Qué bueno que así fuera, realmente es lo que deseamos todos!

Lógicamente esto es lo ideal, pero la mayoría de las veces no sucede así. Pero en fin, solo Dios Nuestro Señor sabe el día y la hora para cada uno de nosotros. Y cada uno de nosotros, al fin adultos responsables, sabemos lo que más nos conviene.

Vivimos en una vorágine de acontecimientos diarios, que muchas de las veces ni nos damos cuenta de los riesgos. “Estamos seguros que cada uno de nosotros no duraríamos ni un minuto en este mundo, sin la intervención Divina”. Y nunca nos damos cuenta ni lo percibimos, porque el mundo actual y su bombardeo por todos los medios, nos tienen en un nivel de subconsciencia letárgica.

–Paradójicamente muchos de nosotros vivimos como si fuéramos un “doble” de películas de acción, siempre al borde del peligro, en lo cual solo es cuestión de tiempo para que fallemos.

–Paradójicamente muchos de nosotros vivimos jugando a la “ruleta rusa”, donde también solo es cuestión de tiempo para que nos toque la única bala del revólver.

–Es decir, muchos de nosotros vivimos, como dicen algunos jóvenes, bajo la premisa: “La Vida es muy corta y hay que gozarla”. Hasta cierto punto correcto, la falla está en que para muchos “gozarla” significa: “excesos, en libertinaje sexual, en drogadicción, en crimen y violencia, en abusos constantes contra la Salud, lo cual tarde que temprano la Vida nos pasará la factura, cobrándonos con enfermedades que tranquilamente se pudieron haber evitado.

Hombre y Mujer Comprometidos, la recomendación en este día es simple y básica, y es que: “No esperemos a estar al borde de la muerte para intentar un cambio”.

San Marcos 13, 33: “Por lo tanto, manténganse ustedes despiertos y vigilantes, porque no saben cuándo llegará el momento”. Esta es palabra de Dios.

Con la excelente inteligencia con que Dios Nuestro Señor nos dotó, busquemos las muchas formas existentes de cuidarnos y aun así “gozar la Vida”, como Dios Nuestro Señor lo manda.

¿Que nos cuesta tomar conciencia de que hay muchas maneras de ser excelentes practicantes de ser Felices, “A la manera de Dios”.

¡Que Dios todopoderoso te bendiga a Ti y a tu pareja!

Señor Jesucristo, permítenos encontrar el sentido que tiene el sufrir alguna enfermedad, permitida por Ti. Sabemos que todo tiene un propósito y un fin. Y sabemos también que si confiamos en Ti, nos ayudarás a recuperarnos, y quedar inclusive en mejores condiciones que antes.

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