Fiel en la Enfermedad (8.7)

En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Aquí lo principal es tener la comunicación con el cónyuge  enfermo y tratar de ponerse en su lugar. Saber qué siente, qué piensa, qué le falta, qué le hará sentir mejor. Parece mentira pero algunas veces, todo se reduce en primera instancia a acomodarle la almohada o a abrir un poco la ventana.

–Tener la certeza de que esta vez le tocó a uno de los cónyuges y la siguiente vez le puede tocar al otro.

–Tener la certeza de que muy probablemente habrá una siguiente vez donde los papeles se invertirán.

–Tener la delicadeza, la paciencia y el Amor para tratar al cónyuge enfermo, de cómo a uno le gustaría que lo trataran. ¡Y vaya que es seguro que nos tocará el  turno!

–Tener la certeza de que no estamos solos, Dios nuestro Señor es el apoyo seguro para ambos cónyuges. Al igual que nuestra amorosa Madre la Virgen María, si también lo pedimos.

Es un hecho inexorable que: “Las enfermedades son parte de la Vida” y deberíamos considerar también los siguientes hechos ya comprobados:

–Nadie se escapa de padecer alguna enfermedad en alguna etapa de su Vida.

–Un buen porcentaje de probabilidad de padecer alguna enfermedad se abate llevando una Vida Saludable: buena alimentación orgánica, ejercicio regular y descanso suficiente.

–Todo se reduce a tener un Sistema Inmunológico muy fortalecido la mayor parte del tiempo. Así es que investiguemos que nos funciona a cada quien para mantenerlo así.

–En lo posible evitar o manejar el estrés, que es causante directo de una buena parte de las enfermedades. Así es que investiguemos que nos funciona para evitarlo o manejarlo.

–En lo posible evitar el sobrepeso, que también es causante directo de una buena parte de las enfermedades. Así es que investiguemos que nos funciona para evitarlo.

Ahora sabiendo todo esto, esperemos que les sirva a los cónyuges para que al salir de esta prueba adversa salgan fortalecidos emocionalmente y más unidos que nunca.

Hombre y Mujer Comprometidos, independientemente de lo aleatorio que es sufrir alguna enfermedad, sigamos preparándonos mucho en estos temas en libros o revistas especializadas y no dudemos de hacer las preguntas pertinentes a los especialistas.

Si buscan información especializada en el internet, solo asegúrense que el sitio sea fidedigno y honesto, ya que es de muchos sabido que una buena parte de lo que ahí dicen solo es una verdad a medias.

¡Que Dios todopoderoso te bendiga a Ti y a tu pareja!

Señor Jesucristo, permítenos encontrar el sentido que tiene el sufrir alguna enfermedad, permitida por Ti. Sabemos que todo tiene un propósito y un fin. Y sabemos también que si confiamos en Ti, nos ayudarás a recuperarnos, y quedar inclusive en mejores condiciones que antes.

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