Fiel en la Enfermedad (8.8)

En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

La Mente Humana es un instrumento muy poderoso y es muy importante conocer cómo aprovechar ese poder en nuestro beneficio.

Según algunos expertos, una parte importante del tratamiento de enfermedades, debe incluir un trabajo muy puntual en la motivación de la persona enferma. No dejar que se desanimen, porque mucho del buen funcionamiento del Sistema Inmunológico tiene que ver con el optimismo y el buen ánimo de la persona enferma. (Se recomienda ver la película “Patch Adams” con el actor Robin Williams).

Recordemos que fue Dios Nuestro Señor quien diseñó Nuestro Cuerpo para Auto sanarse y también diseñó Nuestra Mente para Auto motivarse. Pero estamos viviendo otros tiempos donde los agentes causantes de las enfermedades son más agresivos (Agua, aire y tierra más contaminados, como nunca antes). Pareciera que hay fuerzas malignas que quieren desaparecer a la población más débil. Pero ese es otro tema.

Volviendo a nuestro tema, se han dado casos en que el simple cambio de actitud de una persona enferma, hace la diferencia, para que los demás tratamientos den resultados más pronto. Una combinación de esperanza y confianza en Dios y del auto descubrimiento del propósito que Él tiene para nosotros.

–El no darse por vencido, el no claudicar, el no renunciar, son estados mentales positivos.

–El tomar el desafío, el ver una oportunidad, la firme convicción que no es el fin, son estados mentales optimistas.

Y cuando son aplicados al proceso de sanación de un enfermo cobran mayor importancia ya que está de por medio la Salud o……. un desenlace indeseable.

Desafortunadamente la motivación es en gran parte algo interno que solo la persona interesada puede prodigarse. Y es aquí donde reside a veces el problema y también es aquí donde los expertos pueden aplicar sus conocimientos para ayudar en lo posible para que se de esa automotivación.

Y qué decir de los ingredientes para sanar, muy conocidos por todos, como lo son la Oración con mucha Fe, el agradecimiento anticipado con intenciones de cambio de Vida, y la constancia de la Eucaristía, los cuales realmente funcionan, puesto que tenemos un Dios que está Vivo y además sigue haciendo  milagros a sus Fieles todos los días.

CIC # 1509: «¡Sanad a los enfermos!» (San Mateo 10, 8). La Iglesia ha recibido esta tarea del Señor e intenta realizarla tanto mediante los cuidados que proporciona a los enfermos como por la oración de intercesión con la que los acompaña. Cree en la presencia vivificante de Cristo, médico de las almas y de los cuerpos. Esta presencia actúa particularmente a través de los sacramentos, y de manera especial por la Eucaristía, pan que da la vida eterna (San Juan 6, 54.58) y cuya conexión con la salud corporal insinúa San Pablo (1 Corintios 11, 30)”.

¡Que Dios todopoderoso te bendiga a Ti y a tu pareja!

Señor Jesucristo, permítenos encontrar el sentido que tiene el sufrir alguna enfermedad, permitida por Ti. Sabemos que todo tiene un propósito y un fin. Y sabemos también que si confiamos en Ti, nos ayudarás a recuperarnos, y quedar inclusive en mejores condiciones que antes.

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