Las Decisiones (9.15)

En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Para las cuestiones que nos atañen como son las Decisiones para el bien del Matrimonio, básicamente el mensaje de la imagen previa, es que no tomemos las decisiones de manera egoísta, ni unilateral, tratemos que la Decisión siempre beneficie primeramente a la relación de pareja y tomarla en conjunto también con la opinión de la pareja.

Para que ambos Comprometidos o cónyuges puedan expresar su opinión con conocimiento de causa, es primordial que se informen y se preparen en los temas delicados para los cuales se van a tomar decisiones.

¿A que nos referimos?: principalmente a Economía, Finanzas Familiares, Costo de la Vida, Salud, Alimentación, Religión, Relaciones Humanas, Educación de los Hijos. No es bueno que uno de los cónyuges esté preparado más que el otro, pues esto supondrá que la Decisión tiende a ser unilateral.

Cuando se trata de tomar Decisiones que afecten a la Unión Matrimonial, recordemos siempre que: “La Vida se trata de Amor y de Familia”. La gran mayoría de las personas no están de acuerdo con esto, pero les podemos asegurar que la Vida se va encargando de acomodar sabiamente nuestras prioridades.

Entre más envejecemos, más nos damos cuenta que solo necesitamos las cosas simples de la Vida para subsistir: estar rodeados de nuestra Familia, un hogar cómodo y comida sana. No es necesario ondear canas en nuestro pelo, para aquilatar que: “Mientras tengamos Vida, Salud, Amor y Trabajo, lo demás ya es ganancia y vanidad”.

Hay un caso muy especial que merece nuestros comentarios: se trata del Padre de Familia que tiene muy arraigado su deber de proveer a su Esposa e hijos, con todo lo necesario que Él supone que les hace falta para vivir. Pero para eso tiene que sacrificar pasar tiempo con su Familia. Está tomando una Decisión unilateral que de alguna u otra manera puede tener afectación con la relación con su Esposa e hijos, pues casi no lo ven. Y peor aún, cuando hay hijos y ambos cónyuges trabajan, dizque para darles más a sus hijos.

Con el correr de los años, al conversar con su Familia, se darán cuenta que ellos hubieran preferido que sus Padres estuvieran más tiempo con ellos, aunque no los hubieran provisto de algunos suministros innecesarios.

Pero como todos sabemos, “El hubiera ya no existe”, y si hay algo que nunca se recupera, eso es el Tiempo Perdido. El Tiempo del Padre y la Madre se deberían considerar un bien Patrimonial y se debería también tomar la decisión conjunta de cómo gastarlo o invertirlo.

Hombre y Mujer Comprometidos, tomen consejo de las personas de la tercera edad que los aman, no por algo ya vivieron y sufrieron una gran cantidad de consecuencias. Aunque no podemos negar que ustedes, al fin jóvenes impetuosos querrán tomar sus propias decisiones y tener sus propias equivocaciones para obtener el aprendizaje de primera mano.

Estamos a punto de verle el fin, también a este tema #9, rogando todos los días a Dios Nuestro Señor para que encontremos aceptación y aplicación, entre todos ustedes que nos siguen. No duden en hacernos saber sus comentarios y si en algo podemos ampliar la explicación solo dígannos, que estamos para servir a Dios y a ustedes.

¡Que Dios todopoderoso te bendiga a Ti y a tu pareja!

Señor Jesucristo, ayúdanos a saber lo que nos conviene por medio del discernimiento Divino. Confiamos plenamente en Ti porque sabemos que estaremos perfectamente plenos, si empatamos tu Santa Voluntad  a nuestro Libre Albedrío.

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