Fiel en la Salud (7.14)

En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.

Nos atrevemos a decir que vivimos en un mundo que:

–Tenemos las prioridades mal valoradas, un mundo que valora más las cosas materiales a los valores espirituales. Valoramos más el dinero, el poder, el éxito, que la Salud, la Felicidad, el Amor, el Matrimonio y la Familia.

–Vivimos de una manera muy vertiginosa, ya no nos detenemos a analizar los sucesos diarios de la Vida, sobretodo tenemos prisa por ser los primeros en todo y adelantarnos a los demás en sus planes.

–Nos desespera esperar mucho en casi cualquier situación, queremos resultados rápidos, y si no sucede así, pues a lo que sigue y así sucesivamente.

–Casi todo lo queremos gratis o que no nos cueste ningún esfuerzo obtenerlo, lo que nos lleva a veces a no valorar lo que realmente cuesta obtener las cosas más elementales.

–Estamos más ocupados en tomar esa foto o en tomar ese video, que en realmente disfrutar el momento. Les decimos esto porque ese paisaje o vista, ya se fueron, y la foto y el video difícilmente lo volveremos a reproducir.

Hombre y Mujer comprometidos, los invitamos a valorar más las cosas buenas de la Vida que además sí son gratis:

–Sentir como el viento nos pega en la cara y como el aire entra a nuestros pulmones. De vez en cuando sentarse cómodamente en un parque y hacer respiraciones profundas imaginando que con cada bocanada respiramos Salud y beneficios para nuestro cuerpo. Lo cual realmente sí sucede de esa manera, pues aumentamos nuestra capacidad aeróbica.

–Sentir como la lluvia golpea nuestro cuerpo, ya estamos en medio de ella y pues no queda más que disfrutar esos mojados momentos, ya habrá tiempo después de secarnos y cambiar nuestras ropas. Estamos fortaleciendo nuestro sistema Inmunológico.

–Los que tengan la dicha de ver el horizonte al amanecer y/o al anochecer lograrán ver unos amaneceres y unos atardeceres de ensueño. Y aunque los viéramos todos los días por espacio de muchos años, nos daríamos cuenta que ninguno se parece a los anteriores, cada uno es diferente al otro, pero eso si todos igual de magníficos. Estamos alimentando nuestro espíritu, de la manera más efectiva.

–Si estando en algún parque, alejados del mundanal ruido, un día atinamos a cerrar nuestros ojos y a concentrarnos en los sonidos que hay a nuestro alrededor, nos daremos cuenta de la gran variedad de sonidos naturales que armonizan en una especie de sinfonía perfecta. Nuestro cuerpo vibrará al compás de tan divina armonía y eso le dará el equilibrio que necesitan todas nuestras células, hasta las más intrincadas.

Ojala que con esta lectura hayamos logrado desencajarnos unos momentos del vertiginoso ritmo de Vida que llevamos. Pero más efectivas serán si estas experiencias las practicamos de bulto de vez en cuando, para darle a nuestro cuerpo y mente un poco de calma interior que tanto necesitan.

Estamos por terminar este Tema # 7, y seguimos al pendiente de cualquier duda que vayan teniendo  a lo largo de este Curso de Formación.

¡Que Dios todopoderoso te bendiga a Ti y a tu pareja!

Señor Jesucristo, permítenos seguir adelante, hoy y siempre con perfecta Salud. Porque muy poco es cuanto hemos hecho hasta el día de Hoy. Te consagramos nuestra Vida Juntos y todos nuestros proyectos, sueños y anhelos.

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